30.9.08

LA FUERZA DE EXISTIR

Descubrí un día con mi madre, en la oficina de bienestar social, adonde la acompañé cuando quiso averiguar la identidad de sus propia madre, que a ella la abandonaron al mismo tiempo que a su hermano, a quien enviaron....... al orfanato de Giel. Tengo el deber, sabiendo lo que sé, de contribuir a la paz de mi madre y de su alma perturbada. Maduramos, en verdad, cuando ofrecemos a los que nos arrojaron a los perros, sin saber lo que hacían, un gesto de paz necesario para llevar una vida sin resentimeintos..., un gasto de energía demasiado costoso. La magnanimidad es una virtud de adultos.

La fuerza de existir
Michel Ofray

2 Comments:

Blogger Fernando said...

Pero de muy pocos, por lo que se ve día a día...

12:31 p. m.

 
Blogger Carmen said...

Es verdad, tienes razón Fernando; parece que nos es más fácil practicar la mezquindad pero esforcémonos en la magnanimidad, estoy segura de que trendremos más paz, sobre todo interior

7:27 p. m.

 

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